En celebración del Mes de la Herencia Hispana, que tiene lugar del 15 de septiembre al 15 de octubre, la USTA Florida reconoce a los miembros de la rica comunidad hispana de Florida, cuyo talento y dedicación contribuyen al crecimiento del tenis cada día, en todos los niveles. Los felicitamos por hacer del tenis un deporte mejor y más inclusivo, y por lograr que la imagen de nuestro deporte refleje con mayor precisión la dinámica diversidad de nuestro país.
Leandro Gutiérrez es actualmente el entrenador principal del parque Salvadore en Coral Gables, donde imparte clases de tenis a personas de todas las edades. Originario de Uruguay, Gutiérrez afirma que el tenis ha sido fundamental en su vida. Pocos meses después de su nacimiento, su familia se mudó a Brasil, donde vivió hasta los ocho años. Posteriormente, su padre fue trasladado a Polonia, donde tuvo su primer contacto con el tenis.
Leandro La trayectoria de Gutiérrez en el tenis.
Empezó a jugar al tenis a los ocho años. Desde niño, Gutiérrez era aficionado al fútbol, por lo que dudaba en practicar un deporte nuevo, pero está encantado de haberlo hecho.
“Iba a la cancha con mi familia en Polonia y hacía de recogepelotas. Tengo hermanos mayores, así que no me dejaban jugar porque era pequeño”, recordó Gutiérrez. “Pero siempre me dejaban jugar durante los últimos cinco minutos”.”
Esos cinco minutos al final de cada día fueron parte de lo que despertó en Gutiérrez el deseo de profundizar en el tenis. Gutiérrez comenzó a tomar clases dos veces por semana, donde aprendía los fundamentos de este deporte.

Tras un par de clases, se inscribió en un torneo de fin de semana. Aunque no tenía muchas expectativas por ser principiante, ganó la competición, lo que lo motivó a involucrarse por completo en el deporte. “A los niños les encanta competir porque el aspecto competitivo es lo que los motiva a participar”.”
Tras regresar a su hogar en Uruguay, Gutiérrez se dedicó al tenis, pasando todo su tiempo libre en el club de su condado. Allí practicaba, hacía amigos y comenzaba su larga trayectoria en este deporte.
Durante su juventud, se involucró con la Federación Internacional de Tenis (ITF), el Circuito Europeo y el Circuito Sudamericano, antes de mudarse a Estados Unidos. Una vez allí, recibió una beca para jugar en una academia en West Palm Beach, Florida, donde su desempeño en la cancha le valió otra beca para jugar tenis universitario.
Tras dos años compitiendo en la universidad, Gutiérrez decidió probar suerte en el circuito profesional durante aproximadamente dos años, pero pronto se dio cuenta de que no era lo suyo. Esto provocó que su carrera tenística se detuviera, ya que no sabía qué hacer a continuación.
“Cuando dejé de competir, no sabía qué quería hacer”, recordó Gutiérrez. “Empecé a trabajar en una heladería. No tenía dinero, tenía que ir en bicicleta para llegar”. Sin embargo, este tropiezo le abriría las puertas a una nueva oportunidad.
Su amigo, quien se convertiría en su mentor, era el director de tenis del Palm Beach Polo Club, y necesitaba un jugador que pudiera combinar golpes con algunos tenistas provenientes del circuito sénior. Así que Gutiérrez aceptó la oferta, cambiando su vida para siempre.
Tras un día de entrenamiento, se encontró con el tenista profesional Guillermo Vilas, originario de Argentina. Los dos sudamericanos conversaban cuando Vilas le preguntó a Gutiérrez a qué se dedicaba. Al enterarse de que vendía helados, Vilas le dijo de inmediato que debería estar enseñando tenis y no vendiendo postres helados.

Villas le gritó al golfista profesional y le preguntó si buscaba profesores. Le dijo a Gutiérrez que se presentara al día siguiente, que les dijera quién lo había enviado y que a partir de ahí verían qué pasaba. Esta sería la oportunidad que Gutiérrez necesitaba para comenzar su carrera docente en Grove Isle, donde permanecería durante 10 años antes de emprender una nueva etapa.
Gutiérrez buscó la oportunidad de convertirse en Director de Tenis. Esta se presentó en el Country Club de Coral Gables, en el sur de Florida, donde trabajó durante cuatro años. Posteriormente, se trasladó a las Islas Williams de 2008 a 2013, antes de aceptar el puesto que ocupa actualmente.
En 2013, Gutiérrez se estableció y se convirtió en el entrenador principal del parque Salvadore en Coral Gables, donde enseña tenis a personas de todas las edades, organiza eventos, dirige programas y promueve el ejercicio divertido para todos.
Por qué Gutiérrez cree que es importante celebrar la cultura hispana.
Gutiérrez opina que es sumamente importante reconocer y celebrar la cultura hispana, especialmente en Florida, debido a que el estado tiene una población hispana tan numerosa.
Cuando se mudó a Estados Unidos, comentó que le costó mucho conocer a otras personas hispanas, tanto dentro como fuera del mundo del tenis. Por eso, cuando empezó a jugar al tenis en Florida, lo hizo con un público que le resultaba desconocido.
Él desea que el deporte dé pasos más allá en lo que respecta a la celebración de la cultura hispana y a garantizar que los hispanos se sientan incluidos en el deporte. Algunos de los mejores tenistas de la historia provienen de culturas hispanas, y Gutiérrez cree que el deporte debe seguir esforzándose por impulsar el tenis en la comunidad hispana.